jueves, 19 de marzo de 2009
En el laberinto
jueves, 12 de marzo de 2009
Miedo a volar
Este maldito miedo a volar. Intento comportarme como persona razonable y sacudir las telarañas mentales. ¡Basta! ¿Somos hombres o ratones? Esto es una tontería, lo has hecho antes y lo puedes hacer de nuevo. Que la gente triunfadora, la que va por ahí comiéndose el mundo antes de que el mundo se los coma a ellos, no se anda con niñerías. Todo es fuerza de voluntad y control mental, hábitos de triunfador. Que las estadísticas indican mayor probabilidad de morir en accidente de tránsito que en un vuelo, que la tecnología hace hoy maravillas, que la seguridad y el confort… Y a fin de cuentas mañana te puedes matar por un resbalón en la regadera.
Pero llega el día y mientras espero mi turno en la fila siento el sudor frío en la nuca, la tensión pulsando mis sienes, la patada de mula en el estómago y esas ganas de salir corriendo, de huir y esconderme. El despegue es inminente. Será la fuerza del viento, el mal clima o algún error humano, es lo de menos, lo único seguro es la catástrofe, voy a caer, voy caer!
He intentado todo lo que puede intentarse. Terapia, hipnosis, pastillas y alcohol. Hay ocasiones que trabo conversación con alguna chica para que sea el miedo al ridículo lo que me permita continuar. Es inútil, el terror me transforma en alguien a quien ni yo mismo reconozco. Los que están a mi alrededor lo saben y esperan que el temblor de mi cuerpo se haga evidente. Puedo verlos, siento sus ojos burlones resbalando por mi cuerpo. Los escucho, esperan que en cualquier momento salga corriendo. Voy a caer, voy a caer!
El ángel respiró profundamente y desde el borde de la nube se arrojó al vacío.
